María Paula Ramírez: Hoy me encuentro con Adriana Ángel Forero, directora de la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Sé que has sido directora de la FILBo desde el 2022 y has liderado las ediciones hasta este año. El país invitado es India y el departamento Boyacá. Felicitaciones por todo tu trabajo, se nota que tiene un impacto grande en nuestra sociedad. La primera vez que yo vine a la Feria del Libro me acuerdo mucho que fue cuando yo tenía 12 años y me trajo mi papá y me compró un librito en la sección de descuentos de fantasía de un hombre que se llama Stephen Hunt. Y quiero empezar preguntándote si recuerdas la primera vez que viniste a la Feria del Libro.
Adriana Ángel Forero: Bueno, primero muchas gracias por este espacio. Me siento muy agradecida de poder contar y tener estas conversaciones respecto a la Feria y al apoyo que tú también nos has dado con tu canal para divulgar las actividades que hacemos acá. Bueno, tengo dos momentos puntuales. Uno fue cuando me trajeron del colegio a una actividad en el Colegio José Asunción Silva. Yo estaba en primaria, no me acuerdo, tal vez sexto o séptimo. Y de la actividad no me acuerdo tanto, pero me acuerdo que me sorprendió mucho ver tanta gente en función de un evento como este, no sabía tanto. Y la otra vez de la que me acuerdo más es que yo trabajé acá en la FILBo. Mi primer trabajo acá fue cuidando un pabellón que ya no existe, que es el pabellón 2, que se llamaba la Sala Madre Josefa del Castillo. Y cuidé una exposición. Entonces estaba todo el día de guarda de una exposición. Y en ese momento dije: “Yo quiero trabajar algún día en esta feria”, porque estaba obsesionada con lo que pasaba detrás de este evento enorme. En ese momento no era tan grande como es ahora.
María Paula Ramírez: También te quiero preguntar, porque me imagino que has visitado muchas ferias, tanto en Colombia… Sé que también eres gerente de ferias del libro en la Cámara Colombiana del Libro. Entonces, claramente has visitado muchas acá en Colombia, pero sé que has visitado otras en otros países. ¿Y cuáles son de las que más te han gustado?
Adriana Ángel Forero: Yo creo que todas las ferias tienen sus particularidades. Hay unas ferias que definitivamente son referentes, como la de Guadalajara, por ejemplo, que fue un sueño cumplido llegar a ese lugar y entender muy bien por qué es una de las ferias más importantes de América Latina y del libro de habla hispana. Creo que esa feria ha sido para mí un referente en la gestión. La nuestra tiene muchas particularidades, es muy distinta a todas, pero creo que es la FIL de Guadalajara una de mis grandes referencias por su organización, por su composición, por las similitudes y las diferencias que tenemos con la FILBo. Pero igual también está Frankfurt. Nunca he podido ir a Buenos Aires porque estamos en las mismas fechas, entonces es básicamente imposible que la conozca, pero sí he tenido la oportunidad de conocer la Feria del Libro de Lima, por ejemplo, en República Dominicana, en Panamá, otras ferias en México. Y creo que ese trabajo es muy enriquecedor, no solo hacia acá, sino también hacia allá, porque eso nos permite generar unas sinergias, hacer un trabajo en red, compartir ideas y proyectos entre quienes estamos liderando ferias, no solo a nivel internacional, sino a nivel nacional.
María Paula Ramírez: La FILBo es una de las más importantes acá en América Latina y este año vi que ganó un premio del Instituto Distrital de Turismo. Y te quiero preguntar, a propósito de esto, ¿cómo ves la posición de esta Feria del Libro en el mundo? Y si crees que hay algo que la pueda hacer aún mejor.
Adriana Ángel Forero: Pues sí, yo creo que la FILBo se ha ido posicionando como uno de los eventos más importantes de América Latina, básicamente por cuatro razones fundamentales:
- La internacionalización: Lo que tiene que ver con la internacionalización y el componente de negocios pone a Bogotá como un hub de negocios cada año en el primer semestre del año.
- Las jornadas profesionales: Nosotros tenemos 14 jornadas profesionales que buscan abarcar a todos los actores del ecosistema, y esto es muy importante porque hace que a Bogotá lleguen agentes de muchos países que quieren no solo hacer negocios, sino también intercambiar conocimientos y fortalecer nuestra red y el ecosistema del libro en Colombia con sus profesionales. Entonces, por ejemplo, en Bogotá, ahora en esta feria hicimos como cada año un encuentro de libreros, un encuentro de bibliotecarios, y unos foros del libro que tienen una temática dirigida a los profesionales. Pero también, por ejemplo, desde hace tres años venimos haciendo el Foro de Profesionales del Cómic, que es muy importante para este subsector editorial porque lo que buscamos es identificar en dónde está el cómic en Colombia, hacia dónde va, en dónde están ubicados los profesionales que están haciéndolo, y también reconocer el valor muy significativo que tiene el cómic y la novela gráfica en Colombia. Desde este año, estamos haciendo un encuentro de bibliotecarios universitarios. Aparte del encuentro de bibliotecarios que tenemos ya tradicionalmente hace muchos años, tenemos el de bibliotecarios universitarios. También en Bogotá se reúnen gestores y directores de ferias y festivales del libro, no solo colombianos sino internacionales, y esto lo que hace es potenciar esas sinergias, esos acuerdos, esas conversaciones, esos reconocimientos de lo que se está haciendo en el territorio y fuera de él. Y así buscamos que correctores, traductores y autores tengan un espacio central en la feria para que puedan compartir sus conocimientos, pero también enterarse de lo que está pasando en el mundo; entonces ese es el segundo componente.
- La programación cultural: En esas más de 2.300 actividades que hacemos o que suceden en la feria, hay programación para niños, niñas, para jóvenes, para familias, que son las que hemos estado viendo durante estos meses.
- La descentralización: Otro componente muy importante es la descentralización; la FILBo se realiza en ciudad y en región.
Esos cuatro componentes, esos cuatro ejes de acción, hacen que Bogotá sea reconocida en el mundo como un epicentro de negocios editoriales, pero también como una plataforma de visibilización para autores y autoras que vienen a participar en las actividades. Entonces ese reconocimiento, ese estatus, hacen que Bogotá sea un evento de carácter internacional con un potencial de crecimiento muy grande, pero también con un potencial de visibilidad para quienes participan en el hecho.
María Paula Ramírez: Es destacable que a pesar de que es un evento tan grande y se desarrolle principalmente en el centro del país, le apunta mucho a la especificidad y a lo local.
Adriana Ángel Forero: Exactamente, porque aquí, por ejemplo, en el Pabellón Colombia —que empezó hace cuatro años—, se busca que haya presencia de todas las regiones del país, teniendo, como tú lo mencionabas al principio, un departamento homenajeado que este año es Boyacá; pero el principal objetivo es mostrar la riqueza cultural a través de los libros de las regiones de nuestro país. Y por eso están presentes en ese pabellón la mayoría de las regiones, y las que no lo están directamente, están a través de sus libros en la librería del Pabellón Colombia, en donde a través de una curaduría (que es de la ACLI) se siente la presencia y la bibliodiversidad de nuestro país a través de esta exhibición de libros que están para la venta.
María Paula Ramírez: A propósito de este ecosistema del libro que mencionaste, ¿cómo ves la relación entre la oferta editorial y el lector colombiano?
Adriana Ángel Forero: Yo creo que las editoriales, tanto las grandes, las medianas como las pequeñas, cada vez especializan más sus estrategias de marketing y de comunicaciones para poder generar los contenidos dirigidos hacia esos públicos lectores colombianos. Eso no desconoce que se sigan escribiendo y abordando temas que no son de venta tan masiva, pero que sí tienen públicos de nicho. En la FILBo lo interesante, lo bonito que vemos también acá, es que hay públicos para todos los gustos y para todos los contenidos.
María Paula Ramírez: Hay un libro para todos.
Adriana Ángel Forero: Exacto, los libros nos terminan encontrando siempre. Y el tema es que aquí en la feria vemos eso muy evidente: cómo hay autores o autoras que convocan a cientos de personas, y hay otros que convocan a un público más especializado, pero aún así tienen lectores. Y eso es muy memorable para nosotros, porque significa que efectivamente esa bibliodiversidad que está presente en Colombia está también latiendo en esos lectores que consumen ese tipo de contenidos a lo largo de todo el año, y que ven materializado ese encuentro con el autor en la FILBo.
María Paula Ramírez: Hay una cosa que se repite mucho entre los comentarios a los videos sobre la FILBo, y es el tema de los precios. Aún hay muchas familias que no pueden acceder a muchos libros por el tema del precio, y te quiero preguntar si la FILBo tiene iniciativas para democratizar, si se puede decir así, el acceso a los libros.
Adriana Ángel Forero: Pues es que esta es una conversación de muy largo aliento, porque es que realmente frente a otros países el costo de los libros en Colombia no es alto. Ahora bien, entendiendo que hay unos costos fijos que tiene la producción de un libro para que llegue finalmente al lector, se entiende que a veces es difícil el acceso a este tipo de bien cultural. Pero en nuestro país, afortunadamente, no solo a través de la compra del libro físico se puede acceder a esos contenidos. Es decir, tenemos una red de bibliotecas muy fortalecida, que además tiene por lo menos una biblioteca en cada municipio y en cada departamento de nuestro país; pero además hay unos planes de lectura, escritura y oralidad, locales y nacionales, que permiten que las personas accedan a unos contenidos de altísima calidad. Como por ejemplo en Bogotá, Libro al Viento, que el año pasado cumplió 20 años con Idartes, y son publicaciones que aquí en la Feria, por ejemplo, sacaron una edición especial para la India, y son libros que circulan de manera libre por la ciudad en distintos espacios y equipamientos culturales. Entonces, si bien hay ciertas barreras en el acceso, también hay otras posibilidades de acceder a los libros; a los libros legales, por supuesto, a los libros que están circulando en bibliotecas, pero que también están circulando en editoriales. Hay editoriales que logran, por cómo está conformada su estructura, entregar libros con un precio mucho menor. Es decir, sí hay posibilidades de acceder. Somos un país que tiene las dificultades que resultan obvias de acceso a ciertos contenidos, principalmente por el PVP (precio de venta al público), pero aún así se han implementado políticas públicas, tanto en el gobierno nacional como en los gobiernos locales, para que sea cada vez más fácil acceder a esos contenidos y a esas publicaciones, y aquí lo vemos en la feria a través de las distintas instituciones públicas y privadas que están presentes.
María Paula Ramírez: Gracias, Adriana. Y también quiero hacerte unas preguntitas para conocerte más como lectora. Quiero empezar preguntándote si tienes un pabellón que te guste mucho, como tu favorito, y qué lecturas te llevas este año de la feria.
Adriana Ángel Forero: No, pues en realidad todos tienen un pedacito de corazón ahí, pero por ejemplo, el Pabellón Colombia siento que es un centro de la feria muy importante, por la presencia de las regiones. Sin embargo, todos los pabellones tienen unas particularidades por las mismas temáticas que se manejan, y que permiten acercarse a esos lectores a través de sus intereses. Por ejemplo, el Pabellón 8.1, que es el del libro técnico, profesional y universitario, tiene unos contenidos muy bien curados, de unos expositores que se esfuerzan para llegar a los públicos de nicho que les interesa. El Pabellón Universitario (el 3.2), el Pabellón Independiente, el Pabellón de Literatura Infantil y Juvenil… es decir, todos tienen unas particularidades que se han ido especializando temáticamente para llegar a esos lectores, entonces creo que de todos podría sacar un pedacito bonito. Y mis lecturas… bueno, no puedo decir qué libros me apasionan, pero sí puedo decir que llevo muchos años leyendo sobre maternidades, maternidades consensuadas y no consensuadas desde la literatura, y sobre todo de autoras latinoamericanas.
María Paula Ramírez: ¿Cuál fue el último librito que leíste?
Adriana Ángel Forero: Creo que el último libro que leí fue de una editorial de Medellín que se llama Sílaba, y es de una autora que conocí en la Fiesta del Libro de Medellín el año pasado, y es sobre el duelo.
María Paula Ramírez: ¿Un libro que todos los colombianos deberíamos leer?
Adriana Ángel Forero: El que nos llame en el momento indicado. Yo creo que hay libros que me dijeron de pequeñita que tenía que leer, y nunca los leí en ese momento sino después, cuando me llamaron la atención y cuando los necesitaba. Los libros a mí me han salvado de situaciones extremas, emocionales, y creo que el libro que todos debemos leer es el libro que nos llame en el momento en el que lo necesitamos.
María Paula Ramírez: ¿Hay algún libro que recuerdes en particular de tu infancia?
Adriana Ángel Forero: Sí, de Julio Verne, Viaje al centro de la Tierra, que creo que fue uno de los primeros libros que leí, y con mucho juicio y detenimiento. Creo que ese libro, que me acuerdo que era una edición de Panamericana de bolsillo, fue uno de los primeros que leí. Lo recuerdo con mucho cariño porque todavía lo tengo y está muy rayado; me cuestionó un montón de cosas, me puso a investigar sobre otras. Entonces creo que ese libro me llegó y fue uno de los que hizo que la lectura se volviera fundamental en mi vida.
María Paula Ramírez: Sí, yo también vi por ahí que fuiste librera.
Adriana Ángel Forero: Tengo una librería.
María Paula Ramírez: Tienes una librería.
Adriana Ángel Forero: Sí, que se llama Las Cigarras, en Quinta Paredes.
María Paula Ramírez: Aprovechando eso, te quiero preguntar, ¿cómo debe ser la recomendación de un librero a un futuro lector?
Adriana Ángel Forero: Yo creo que la principal recomendación para mí… los libreros que me han ayudado en los momentos en los que he buscado libros en mi vida, es porque escuchan. Un buen librero para mí es el que sabe escuchar, el que no te ataca con preguntas, sino que sabe escucharte para poderte recomendar el libro que estás buscando y que todavía no sabes que estás buscando. Tengo tres libreros que admiro mucho y que definitivamente son los que me han dado la recomendación exacta porque saben escuchar.
María Paula Ramírez: Muchas gracias, Adriana.
Adriana Ángel Forero: Ay, gracias a ti.
María Paula Ramírez: Quiero también agradecerte tu tiempo, obsequiándote este librito que me gusta mucho, de Sor Juana. Gracias también por tu generosidad.
Adriana Ángel Forero: Gracias, qué linda. Gracias a ti porque, de verdad, lo que haces me parece muy valioso.
María Paula Ramírez: Gracias, Adriana. Gracias.

